Sexo en la senectud: mitos y desinformacion

Sexo en la senectud: mitos y desinformacion

Tanto el interés como el deseo sexual nada tienen que ver con la edad. La desinformación genera ideas equivocadas e, incluso, mitos que relacionan la pérdida del interés sexual con los cambios fisiológicos que el ser humano sufre en el proceso de envejecimiento.

Además, cuando si es joven, se suele dar más protagonismo a la cantidad que a la calidad, algo muy propio de la impulsividad y energía de los jóvenes. En la vejez, la madurez enseña a valorar más lo bueno en detrimento de lo mucho.

Por ello, una actividad sexual menos intensa no tiene porque ser menos placentera. La poca actividad sexual en la vejez tiene mucho más que ver con el miedo al fracaso, causada precisamente por la desinformación, y la creencia de que esa disminución es natural y propia de la población mayor. Además, el sexo también es salud y, por tanto, debería hacer parte de la vida de los mayores y tratado sin tabús.